domingo 6 de abril de 2008

Delirio con los Titanes y la creación del universo

Anoche me empecé a sentir mal: indicios de calentura, malestar muscular, sentía fríos los huesos y mis brazos muy débiles, harto de lo mismo. Me puse a leer la historia de Warcraft: los Titanes y la creación del universo, la corrupción de Sargeras y la edificación de Azeroth. Después de acabar con el capítulo quería seguir con "La Fundación de Quel'Thalas" pero por el mismo mal me sentía muy cansado y con mucho sueño así que dejé las cosas como estaban y me fui a dormir. Comencé a soñar con varias cosas de las que había leído, así como las iba imaginando, así las vi en mis sueños, como una película: la selva de Tuercespina y varias tribus de Trolls haciendo sacrificios para invocar al dios Hakkar. En la esquina había varias bolitas con tono fantasmal de diferentes tamaños, eran como bolitas de humo... pero humo fantasmal! esencias suaves y volátiles.

No recuerdo si lo saqué de algo que leí en la historia o si fueron representaciones de lo que mi mente asimiló que significaba algún concepto: bolas de diferentes tamaños, todas con el fin de ordenar las cosas de ese planeta, pero muy revueltas. Estaban en la costa de Tuercespina (para los de habla inglesa: Stranglethorn Vale) todas juntas y moviéndose de un lado a otro de forma arrítmica y caótica. Yo estaba ahí, presenciando eso, "¿con ese caos se formó el mundo?" pensaba.

Fui hacia ellas y las intenté organizar: les hablé y les dije que se quedaran quietas; me molestaba mucho tanto relajo, hacía que me doliera más la cabeza, estaba fastidiado, les daba órdenes para que se agruparan y se ordenaran: "¡Dejen de moverse! [...] ¡Los más chicos pónganse al frente y los grandes atrás!", no sé por qué pero sentí la necesidad de pedirles que los más chicos se pusieran más a la orilla de la costa y los más grandes atrás.

No me hacían caso¡! seguían en su descontrol, moviéndose una chica desde A hacia B, C, D, E y luego F dando muchas vueltas, luego otra, y después una de las grandes, todas al mismo tiempo, demasiado caos hacía que el dolor de cabeza se intensificara.

Vi a esas cosas sin inteligencia aparente revueltas en la costa tomar forma: humanoides parecidos a un pez con patas y manos: Múrlocs. "...y es así como se formaron los Múrlocs de la costa".

Les seguía gritando para que se ordenen: "¿De verdad se va a terminar de formar el universo? porque ahora lo dudo".

Desperté: no sé si fue súbitamente, poco a poco o porque sentía demasiado calor y dolor en los huesos, pero cuando me di cuenta estaba despierto, me retorcía de un lado a otro porque sentía los huesos y músculos de mi espalda retorcidos como si hubiera dormido mal toda la noche. Veía a varias de esas bolitas en mi cama, les seguía diciendo que se calmaran y movía mis pies para ahuyentarlas ya que era ahí donde estaban acumuladas. Vi a varias que se ordenaron y se convirtieron en cuadritos grandes, unos amarillos y otros rojos que venían hacia mí. Las demás seguían por mis pies comunicándose, yo entendía que hablaban de puras idioteces y cosas caóticas, aunque ni siquiera producían sonidos, las sentía hablar de cosas vanas sin dejar de revolverse y me llenaba de ira y dolor de cabeza que siguieran rondando por mis pies como si no tuvieran nada mejor que hacer.

Después de retorcerme y espantarlas un rato más decidí pararme a buscar un vaso de agua. Sentía bastante calor y estaba sudando, el sudor y el calor eran de calentura porque tenía encendido el ventilador y las gotas que escurrían por mi frente eran gotas tristes y débiles, no ligeras y saladas como las que produce el calor. Apenas moverme ya sentía un dolor agudo y horrible de cabeza, abrir los ojos era como seguir clavándole cosas a mi cráneo y mi cerebro. Caminé como zombie, controlado por las molestias de mi cuerpo y me serví mi vaso de agua. Me fui al mueble y lo tomé con mucha calma: "¡mejor, así me deshago de esas malditas porquerías!" y me recosté en el mueble un rato.

Después volví a mi cama, encendí el ventilador, me acosté y como mi espalda me dolía seguía retorciéndome, con la calentura haciéndome sudar y sintiendo frío por dentro, quería caer dormido para no seguir sintiendo eso.

Me levanté varias horas después como a las 11:00 de la mañana, siendo las cuatro y media o cinco cuando fui por el vaso de agua, no tan mejor pero los síntomas habían disminuido, me puse a ver mi entorno y luego a deambular mi mente con cavilaciones hasta que caí en la cuenta: todo eso había sido un delirio, ¡hace tanto que no deliraba!: era imposible que estuviera soñando con bolitas y cuando me despertara siguieran ahí y encima que yo les hablara. Claro que en aquél entonces yo no estaba muy consiente de ello y les daba órdenes sin ponerme a pensar en lo absurdo de mi situación, para mí era de lo más normal, aunque molesto.

Seguía dándole vueltas sin creer que no me hubiese dado cuenta de que fue un delirio, de que les hubiera hablado e incluso que creyera verlas y las hubiese sentido.

Me di un baño al poco tiempo que me hizo sentir mucho mejor porque me quitó el calor y, aunque hasta ahora en la noche me sigue doliendo la espalda y no estoy del todo recuperado, ya me siento bien y no tengo dolor de cabeza.