Hoy tuve un sueño muy rarísimo y fuera de onda.
Primero fueron una serie larga de suceso relacionados con el World of Warcraft y luego cosas con amigos de la secundaria y preparatoria. Lo primero, básicamente consistía en que yo estaba dentro del WoW, haciendo algunas misiones y siendo invitado para tankear un boss de Auchindoun, no recuerdo cuál pero era un Arakkoa (Talon King Ikiss o Darkweaver Sith seguramente), pero nunca resultó y seguí haciendo unas quests, una era de sacar algo de un cofrecito rosado, bloqueado con llave y llevarle el contenido a un Ethereal, y tenía que matar a un sujeto más allá para obtener la llave, en fin.
Después de eso me encontraba en mi casa con varios amigos. Nuevamente ocurrieron varios eventos que ni me acuerdo porque fueron demasiado casuales: desastre de jóvenes y habladas sobre cosas varias. Bah, en un momento estaba en mi casa, pero si el sueño lo pedía, me encontraba en medio de la escuela (mi secundaria, la ESTI 8 para ser más precisos), haciendo una u otra locura con algún amigo.
Luego estábamos en mi casa, de noche, muy noche; mientras conversábamos les dije que ya tenía mucho sueño y me tenía que ir a dormir. Me puse a pensar en que tenía que levantarme a la 6 de la mañana para salir a correr con un amigo, y luego busqué un reloj; basándome por el sueño que sentía esperé encontrar las 3 o 4 de la mañana. Sin embargo encontré 2 relojes; al principio lucían medio borrosos y señalando la misma hora, después de aclararse vi que uno tenía entre las 10 y las 11 PM y otro entre las 11 y las 00 horas. No entendí nada y me sorprendió que fuera muy temprano, me metí al cuarto de mi hermana, donde había 2 camas (como solía ser antes). En una dormían un par de amigos y en la otra que quedaba libre me metí yo, e intenté dormir pero no lo conseguí.
Oí que mis amigos estaban afuera en la banca, platicando con una maestra que nos enseñó química en segundo de secundaria, Maura. No me gusta decir nada malo de la gente mientras no lo oye o no me lee pero tengo que aclarar que no era muy agraciada la maestra, ya tenía varios años encima, un hijo en carrera y era demasiado flaca. Me extrañó mucho saber que era con ella con quien estaban hablando.
Me asomé por la puerta y vi a los 3 compañeros y ella charlando de varias cosas; un compañero de secundaria le estaba hablado de lo que muchas veces nos hablaba a nosotros: muertes, vampiros, armas, formas de asesinar gente, cuellos mordidos, personas soltando sangre... La maestra por su parte lo escuchaba y tenía una expresión de alguien maduro que está apunto de decirle a un adolescente que debería pensar en cosas positivas como ejercer una carrera.
No me expliqué como mi amigo tuvo valor para hablarle de algo así a una maestra, es decir, no es que se necesito valor para hacerlo, sino valor para hacerlo por bastante tiempo pensando que a ella le puede interesar.
Y es muy extraño, porque siguió así varios minutos, hasta que me asomé y vi a la maestra que, aunque sabía que no estaba de acuerdo, tenía toda su atención en él, oyendo todo lo que él decía. Me escondí tras la cortina pensando:
"What the Fuck?!" O.o
Después de unos segundos me volví a asomar y los vi transformados. Mi amigo tenía una figura como esta:

el cuál, para dejar información sobre la imagen, se trata de Keith Stratten en una película cuyo nombre no me acuerdo ahora pero que en inglés y en la Wikipedia en español se encuentra como Alpha Dog.
Y la maestra Maura, bueno, era muy parecida a ella pero con una figura más juvenil; ella lucía muy cautivada con él. Al encontrarme con esas circunstancias y esos personajes, no pude más que cerrar la cortina para que no me fueran a ver y ponerme a asimilar lo que había ocurrido, sin conseguirlo. Varios segundos después volví a abrir la cortina y vi a la maestra sin ropa; por el contrario de lo que pensaría ahora en la vida real, la maestra tenía una figura de adolescente, encantadora, joven y ya desarrollada. No apartaba la mirada de mi amigo y estaba sobre él. Ahora los cubría una sábana, como quien está en una cama.
Mi amigo seguía hablando de los mismos temas y la maestra había pasado de oírlo con toda atención a verlo con toda atención. Nuevamente cerré la cortina incrédulo y la abrí pocos segundos después. Noté que la maestra se estaba acercando mucho a él, y éste se había puesto algo nervioso. La maestra tenía su boca cada vez más cerca y él de los nervios solo alcanzó a decirle, trastabillando y con prisas, que ya se tenía que ir. Se levantó, le dio un beso en la boca por compromiso y se fue nervioso de la banca.
La maestra trató de prolongar el beso pero no pudo hacer nada más que recibirlo. Al irse él, ella se levantó de la banca algo decepcionada, viéndolo como se alejaba. Ella sin ropa debo decir que me agradó mucho. Después de ver sus ojos de tristeza cerré nuevamente la cortina y seguía extrañado con lo que pasaba.
Ocurrieron más hechos varios que no vienen al caso con nada. El punto es que por una serie de pensamientos que yo había tenido, me encontraba diciendo en medio de la noche, con mucho sueño y algo de hambre, en voz baja pero con ahínco:
-¡Estudiar, estudiar, estudiar, estudiar...!
Como aquella persona que pide con hambre: "¡comida, comida, comida...!" mientras busca, yo pedía estudiar:
-¡Electrónica, química, electricidad... matemáticas!
Me detuve en medio de la sala de mi casa con las luces apagadas y me reí un poco de mi situación, diciéndome en mi mente que qué clase de persona era yo para estar clamando esas cosas a mi edad.
-¿Cómo puedo estar diciendo algo así?
Solo sabía que tenía muchas ganas de coger un libro de algo de eso y ponerme a leerlo.
El sueño en sí se me hizo muy largo. Después de estudiar creo recordar que iba en dirección a mi cama y luego desperté:
- Chaaaaale, ¡<el apodo de mi amogo> con la maestra Maura!
Me levanté, y camino a mi comedor para ver el reloj que está por ahí, iba teniendo viejos recuerdos de sueño y realidad, pero alcancé a rearmar la historia antes de dormir:
mi madre,
yo levantándome con mucho sueño,
acostado en el mueble,
viendo las 9:15 am en el reloj,
pasándome otra vez a la cama,
sintiendo mucho más sueño.
Cuando volví de mis recuerdos y vi el reloj: 10:20 am
-WoW!, ¡1 hora para soñar todo eso!
Y seguía:
-¡Qué sueño tan rarísimo!, <el apodo de mi amigo> con la maestra Maura!
...
-¡Qué sueño tan más BIZARRO!
Y vine antes de que se me olvidara esa bizarrada.

